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Volver a cargarElisabet
Creo en cuidarnos, crecer y crear oportunidades que nos permitan disfrutar más de la vida, sin perder de vista lo verdaderamente importante.
Mi historia
Porque descubrí una manera de emprender con la que me identifico.
AKORA es mucho más que un equipo con grandes resultados, es una comunidad con una forma de pensar y de hacer las cosas que pone a las personas en el centro.
Y hay algo que me sigue sorprendiendo: cuanto más crecen, más humildes se muestran. Personas con visión, claridad y propósito, que entienden que avanzar también significa impulsar a quienes tienen a su lado
Personas que comparten lo que saben, que colaboran y que entienden el liderazgo desde el ejemplo.
Me identifico con esa forma de avanzar: con coherencia, compromiso y la convicción de que crecer juntos también es una forma de llegar más lejos.
Detrás de AKORA también hay una historia que merece conocerse.
Marta, doctora en Física y Química con un puesto estable, y Jose, que supo reconocer el potencial de este modelo de negocio, comenzaron a construir el equipo desde un pequeño piso en Francia, con dos hijos, recursos limitados y una visión compartida.
Años después, con tres hijos, decidieron dar la vuelta al mundo mientras el equipo continuaba creciendo, apoyado en el trabajo realizado y en un sistema de formación y duplicación.
Su historia refleja una de las posibilidades que ofrece este modelo: construir un proyecto que permita aspirar a una mayor libertad sobre nuestro tiempo.
Pero aquí hay algo fundamental: nadie puede recorrer el camino por ti. El foco, la formación, el desarrollo personal, la constancia y, sobre todo, la acción son esenciales. Cada persona decide sus objetivos y hasta dónde quiere comprometerse para alcanzarlos.
Porque las oportunidades se presentan, pero se construyen con decisiones y acciones.
Cómo llegué a Akora
Todo empezó con una pregunta: ¿qué podía hacer yo para aportar mi granito de arena al cuidado del planeta?
Comencé por algo tan sencillo como guardar el aceite usado de cocinar para darle una segunda vida elaborando los tradicionales jabones de la abuela.
Aquella iniciativa despertó mi curiosidad por el consumo consciente y, tiempo después, me llevó a conocer RINGANA.
Una de las experiencias que marcó un antes y un después fue mi primer viaje de incentivo.
La fotografía que acompaña esta historia pertenece a aquel viaje. En ella aparecen la persona que me invitó a conocer el proyecto, mi primera socia y buena parte de la comunidad AKORA.
Fue una oportunidad para salir de lo conocido, ampliar mi perspectiva y descubrir posibilidades que hasta entonces no me había planteado.
Si todavía tenía alguna duda, aquella experiencia terminó de despejarla.
Hoy continúo desarrollándome dentro de AKORA, una comunidad que también funciona como una escuela de negocios, con formación continua, mentorías individuales y de equipo, encuentros presenciales y herramientas para pasar del aprendizaje a la acción.
Aquí no necesitas una titulación específica ni tenerlo todo claro desde el principio. Puedes empezar con curiosidad, descubrir tus objetivos y trabajar por ellos con orientación y acompañamiento, a tu propio ritmo.
Por qué RINGANA
Lo que primero despertó mi interés por RINGANA fue su filosofía y su manera de entender el mundo empresarial.
Su compromiso con el cuidado del planeta, la sostenibilidad, la reducción de residuos y la igualdad de oportunidades.
Pero hubo algo que me llamó especialmente la atención: la transparencia y la trazabilidad de sus ingredientes. Conocer su procedencia, cómo se seleccionan y qué hay detrás de cada producto.
Descubrí una empresa cuyos valores conectaban con los míos, donde la innovación y la responsabilidad ambiental forman parte de su manera de trabajar.
Después llegaron los productos, la experiencia de utilizarlos y el descubrimiento de una cosmética fresca que también terminó conquistándome.
Hoy sigo eligiendo RINGANA porque encuentro coherencia entre su filosofía, sus productos y mi manera de entender el cuidado personal.
Qué sucede cuando decides emprender junto a nosotros
Un camino acompañado, paso a paso.
- 1
Conoces a una comunidad que comparte el camino.
- 2
Recibes formación para empezar con claridad.
- 3
Trabajas con herramientas y un sistema sencillo.
- 4
Tienes apoyo personal cuando lo necesitas.
El vídeo explicativo de Akora
Hablemos
¿Y si esto también fuera para ti?
¿Qué cambiaría si empezaras a construir algo propio?
Quiero saber másQué es Akora
Akora es una comunidad global de partners independientes de RINGANA que avanzan juntos.
Ofrece formación, un sistema de trabajo, herramientas y acompañamiento personal desde el primer día.
¿Quieres saber si esto encaja contigo?
Déjame una forma de contactarte y te respondo personalmente.